Ce & Om

Siempre digo que para mi hay algo mágico en el vínculo entre madre e hija. Es un lazo que se hace cada vez mas fuerte con el tiempo. No fue hasta que fui madre que entendí muchas cosas de mi propia madre. Nuestras madres dejan marcas para siempre, su olor, su tono de voz, su presencia toda y por su puesto también sus ausencias. Por eso cuando las mamás acompañan a sus hijas en los preparativos de boda se genera algo lindo, miradas cargadas de emociones, a veces lágrimas… Pero nunca hasta ahora me había pasado ver a una mamá acompañar a su hija todo el camino de entrada hasta llegar a quién sería su futuro marido. Esos pocos pasos de gigante que dieron juntas de verdad me llenaron de emoción y los voy a recordar toda la vida.

A Ceci y Omar les deseo todo lo mejor. Fue un honor para mi acompañarlos.

 

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